Se han celebrado las trigésimoquintas Jornadas por la Reconquista de la Unidad Católica de España, por primera vez en Pamplona, en homenaje al Padre Dallo, fallecido el año pasado. En la imagen, parte de los jornadistas ante la imagen del Sagrado Corazón de Jesús y el edificio nuevo del Seminario, que está unido al antiguo, en su parte posterior. Ambos se siguen utilizando por los seminaristas del diocesano y del Redemptoris Máter, del Camino Neocatecumenal, así como por grupos católicos.
Fachada principal.
Vista parcial de los patios interiores.
Estatua y jardines de la parte posterior, vistos desde una de las habitaciones.Las Jornadas comenzaron con la entrada de las banderas en la sala de reuniones, cantando el "Christus vincit".
Presidió las Jornadas Jaime Serrano de Quintana, Presidente de la Junta.
Abrió las sesiones J.F.G. Arizcún, Doctor en Historia, que disertó sobre "Don José Ignacio Dallo, puntal de la Unidad Católica de España". Hizo referencia a su brillante historial académico en teología pero también con su carrera civil que le permitió ser profesor de Instituto dando Literatura, Matemáticas, Latín y Griego, muy importante para su independencia económica.
Más tarde, la Unión Seglar de Navarra le pidió ser su Director y aceptó. Luego fue la creación de la revista "Siempre p'alante", los congresos de las Uniones Seglares y desde 1989 la Junta por la Unidad Católica de España con las Jornadas en Toledo. Otros eran partidarios de mantenerlas cada dos años, pero el Padre y Alberto Ruiz de Galarreta, prolífico escritor con numerosos pseudónimos, siendo el más célebre y continuado el de Manuel de Santa Cruz, y audaz defensor de la Unidad Católica, apoyados por otros, pensaron que era mejor cada año y así se hizo, en 1991 en El Escorial y desde 1992 en Zaragoza ininterrumpidamente, salvo el año del Covid. Los últimos años en La Puebla de Alfindén en vez de la capital maña y este año en Pamplona.
No menos importante fue su defensa del Sacramento de la Penitencia, enfrentándose a las abusivas absoluciones colectivas sin grave necesidad y sin confesión individual, permitidas por el Obispo Cirarda, al que se enfrentó, costándole el puesto de canónigo.
"Quédate con nosotros, porque atardece" fue la conferencia preparada por Fernando Rivero San José, pero que no pudo asistir, por lo que fue leída por Jesús Ortiz Frigola.
Desayunos, comidas y cenas también se hicieron en el Seminario.El sábado por la tarde hubo una visita colectiva a la tumba del Padre Dallo en el cementerio de Pamplona, donde reposan sus restos mortales junto a otros miembros de su familia. Jaime Serrano depositó un ramo de flores en su tumba y se rezó un responso.
Después, Santo Rosario y Santa Misa. Adoración y Bendición con el Santísimo.
La conferencia dominical fue a cargo de Manuel Acosta Elías, Doctor en Filología Castellana y Licenciado en Geografía, diputado de Vox en el Parlamento de Cataluña, desde muy joven unido a las Uniones Seglares y a las Jornadas.
Disertó sobre "Monseñor Guerra Campos y Don José Ignacio Dallo, dos columnas de la defensa de la Unidad Católica de España". Expuso la brillantez intelectual de ambos personajes, que supieron defender con altura de miras y sin miedo a los perjuicios y contrariedades. Guerra Campos fue canónigo de Santiago de Compostela, Secretario de la Conferencia Episcopal y Obispo de Cuenca, además de consejero de Televisión Española, haciendo apostolado en ese medio durante más de 60 programas emitidos, que el conferenciante ha recopilado en un libro. Fue también Procurador en Cortes y leal al Generalísimo Franco.
El Profesor Acosta explica en breves fragmentos la esencia de lo que es la Confesionalidad Católica del Estado:
Fue luego "la voz de la sala", donde intervino quien quiso hacerlo, con la libertad y hermandad que nos caracteriza.
Las Misioneras Rurales, llegadas desde Málaga, recordaron la acogida cordial del Padre Dallo, que a ellas les ayudó mucho cuando tuvieron una hermana enferma, atendida en la Clínica de Navarra, cuando les prestó un piso para que pudieran estar cerca. También ellas ayudaron a Monseñor Guerra Campos, ya emérito, que estaba con una hermana impedida, a la que acompañaron para que Guerra Campos pudiera ir a Senmenat, en el colegio de la Unión Seglar de Barcelona. También recordaron la acogida que el obispo había hecho en Cuenca a los Misioneros de Cristo Rey, así como a otros muchos movimientos de corte tradicional.
José Luis Corral, por su parte, recordó la figura del Padre Dallo, su sotana, su buena voz y su canto inmejorable, un hombre de gran presencia física y simpatía, popular en Pamplona y saludado por muchos de sus antiguos alumnos y sus familias. Y su capacidad de organización, aunque huía del protagonismo y prefería que otros sacerdotes predicaran y celebraran, y que los seglares hablaran.
De Monseñor Guerra Campos recordó su oposición a la Ley de Reforma Política del 76 y a la Constitución del 78, secundando al Cardenal Primado, Don Marcelo González, junto a 8 obispos, incluido él.
En la misa dominical se renovó el Juramento de defender la Unidad Católica de España, pronunciado por el Presidente, Jaime Serrano y ratificado con un beso a la bandera por los asistentes.Las Jornadas terminaron con el Himno de las Juventudes Católicas de España. Después, la foto de familia ante el Sagrado Corazón de Jesús que encabeza este reportaje.
Nos habría gustado esto. Con ayuda de la Inteligencia Artificial lo visionamos. Algún día será. Mientras, algunas imágenes del Padre Dallo: Recién entrado al Seminario, con un sacerdote mayor. Con Franco.
En las Jornadas de 2009.
Recibiendo un Premio de los Círculos San Juan de amigos de la Prensa Católica y Patriótica.En otras Jornadas en Zaragoza, en la Casa de las Nazarenas.
Y otra de sus pasiones, la Virgen del Pilar.



































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