Después de Trieste, hicimos noche en Venecia, algunos de cuyos canales y barrios visitamos a primera hora del día siguiente, San Juan Bautista, 24 de junio. No pudimos detenernos como nos hubiera gustado, llegarnos a San Marcos y otros lugares. Pero fue representativo de una ciudad única en el mundo.
Algunas iglesias se encaraman sobre las casas, pero otras están casi al nivel del mar.
MILÁN
Llegamos a Milán, donde nos saludan en primer lugar rascacielos modernos. Pero pronto aparecen los elegantes y clásicos edificios de una ciudad espléndida.
Se suceden plazas, iglesias y edificios, hasta que al fin vislumbramos la aguja de la catedral.
Un ábside fantástico y espectacular.
Es la Piazza dil Duomo, como dicen los italianos. Que llaman Duomo a la Catedral.
Una de las catedrales góticas, con no pocos detalles renacentistas, más bellas del mundo.
La Galería está dedicada al Rey Víctor Manuel II, representado en la estatua ecuestre del centro.
Entramos gratuitamente porque coincide que va a empezar una misa, que se celebra justo encima del Altar Mayor. Más abajo, en la cripta, el sepulcro de San Carlos Borromeo, Patrono de la Dinastía Carlista.




























































No hay comentarios:
Publicar un comentario