Otra vez se abarrotó el Chino Franquista el domingo 24 tras la concentración de la Plaza de Oriente, donde estuvo el mismo Chen, que volvió raudo para hacerse cargo de la comida de tanta gente. Un prodigio este hombre. No faltaron los mariachis, todo en un clima excepcional de alegría, camaradería y buen humor. Los patriotas no somos gente triste, todo lo contrario.
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