lunes, 10 de abril de 2017

En la muerte de Carmen Chacón

La muerte no borra las culpas, aunque suspende el Juicio... que ya sólo pertenece al Supremo Juez.
Pero nosotros no podemos olvidar.
No podemos olvidar la humillación para un Ejército noble y heroico, para miles de hombres curtidos, recios, profesionales, experimentados, que tuvieron que estar a las órdenes y obedecer a una señoritinga preñada, malhumorada, catalanista, mundialista y socialista. Fue una humillación en toda regla.
 Fue una Ofensa contra Dios que ella mandara no rendir honores militares al Santísimo, al Rey de Reyes. Precisamente el día en el que Jesucristo Rey es aclamado entre palmas y ramos de olivo, entrando en la Ciudad Santa, Jerusalén, el rayo de la muerte ha partido su endurecido corazón laicista, fanatizado por su socialismo, su mundialismo, su democratismo a ultranza. Ante Él ha tenido que comparecer sin dilación.
 Esta Oficial Mayor del Ejército del Anticristo, no del Ejército español, prohibió también la Misa en la entrega de despachos de la Academia de la Armada en Marín. Y prohibió a los cadetes de Toledo que participaran de uniforme en la procesión del Alcázar o que tocaran el Himno Nacional en el Corpus, habiendo de hacerlo la Banda Municipal.
Para sus malvados propósitos se juntó con elementos como el Jefe de Estado Mayor de la Defensa, el tal Julio Rodríguez, podemita reconocido. La catalanista y el podemita procuraron de consuno humillar al Ejército y someterlo al mundialismo, empleándolo en diversas misiones al servicio de los planes de ese mundialismo, no de los intereses de España.
Tampoco podemos olvidar su eficiente participación en los Gobiernos del nefasto José Luis Rodríguez Zapatero, su ampliación del aborto hasta hacerlo libre en la práctica, incluso para las menores de 16 y 17 años sin intervención de sus padres. En 2008 se llegó al máximo en la triste historia de este genocidio abominable, con más de 118.000 abortos practicados en España, sin contar la píldora abortiva y la del día después.
Del mismo modo, es responsable máxima con aquellos gobiernos de las leyes de género, de las facilidades al divorcio, del mal llamado matrimonio homosexual, de la desvergüenza y la inmoralidad hasta convertir a Sodoma y Gomorra en pálidos reflejos de la sociedad española.
También es responsable en comandita de la invasión migratoria, de la crisis económica que dejó en paro a 6 millones de españoles, de una deuda pública gigantesca, de la corrupción generalizada y de los impuestos abusivos que esquilman al pueblo español.


Por último, no podemos ni queremos olvidar la Ley de Memoria Histórica en la que participó, siendo corresponsable de la destrucción de numerosos monumentos y recuerdos de nuestro más reciente y glorioso pasado, del intento de manipular y enmendar la historia, de los ataques a nuestros muertos y héroes. Todo ello se visualizó especialmente con el cierre del Valle de los Caídos, los ataques con piqueta a la Piedad y la prohibición de cualquier signo patriótico en el recinto.
No, no podemos ni queremos olvidar. Mucho menos olvida Dios, que todo lo tiene presente.
Los suyos lloran su muerte. Pero ¡ay de aquellos a los que aguardan el llanto y el rechinar de dientes!

José Luis Corral

2 comentarios:

  1. Je Je, y ahora que quien manda los ejércitos de España un hombre llamado Mª Dolores de Cospedal, donde las dan las toman, decírselo a vuestro querido Rajoy

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    1. Ya sabes lo que gritan los patriotas: "PP, PSOE, la misma m... es".

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