viernes, 22 de diciembre de 2017

Cataluña: El paripé del 155 y más de lo mismo.

España padece un cáncer, que es el separatismo, con núcleos principales en Cataluña y Vascongadas y metástasis por todo el territorio nacional.
Si se quiere sanar al enfermo es menester extirpar los tumores con cirugía radical y eliminar las células malignas diversificadas con la quimio del patriotismo español en vena.
Como nos temíamos, cuando el tumor en Cataluña reventaba y la sangre ya iba a salir a borbotones, la aplicación del artículo 155 de la Constitución, de forma timorata y débil, como corresponde a un gobierno liberal, democrático y amarrado a sus ligaduras mundialistas, sólo ha disimulado brevemente la gravedad de la enfermedad. Tiritas y gasas para que no se vea la sangre, pero el tumor sigue. Un paripé, una comedieta. Y los resultados electorales lo demuestran.
Si alguien pensaba que el terco fanatismo separatismo, rezumante de odio a España, se iba a curar por este remedio casero, se habrá podido dar cuenta de su enorme error. 
Si los patriotas que permanecían incontaminados en su voto se han manchado votando a un partido democrático, habrán comprobado que la entrega de su himen patriótico a la voraz demanda partidista, al histérico voto del miedo, a la insinuante tentación de la serpiente, no ha servido de nada, sino para contaminarse y mancharse con el pecado original de este sistema político: el sufragio universal.
Votar a un partido liberal y masónico, abortista y defensor de la ideología de género, laicista y partidario de sacar a Franco del Valle de los Caídos, como es el caso de "Ciudadanos", para nada, para más de lo mismo. Para que todo siga igual.
También se han llevado su merecido los peperos, los sempiternos propugnadores del voto útil y del mal menor, que ahora se ha vuelto en su contra. Quien siembra vientos, recoge tempestades.
Lo único bueno está siendo la reacción del cuerpo social, de los anticuerpos, del patriotismo elemental, que es el que ha dado la respuesta, sacando banderas a los balcones, manifestándose en la calle, decidiendo no comprar productos de Cataluña cuyos impuestos van a engordar la máquina separatista, provocando el éxodo de las empresas capitalistas, que sólo atienden al beneficio y al interés. Este cuerpo social se está portando.
En cuanto a la cirugía que se necesita, política y militar, es la siguiente:
. Privación de la nacionalidad española y sus consiguientes derechos políticos a cuantos se declaran no españoles o que atacan y ofenden a España. Por tanto, no podrían votar ni ser votados.
- Intervención de las autonomías afectadas por el separatismo, emprendiendo una enérgica campaña de reespañolización en escuelas y universidades y en los medios de comunicación.
- Ilegalización de los partidos y entidades separatistas.
José Luis Corral

1 comentario:

  1. Extraordinario. Nada que por sentido común no sepamos, pero hay en estos momentos tantos españoles que carecen de sentido común...

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