martes, 18 de julio de 2017

Misa en el Valle de los Caídos

En la Basílica de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, donde reposan los restos de docenas de miles de caídos, se ha ofrecido la misa del 18 de julio, como las de todos los días, por esos mismos caídos.


Han concelebrado la misa 13 sacerdotes, entre ellos el Abad emérito, Dom Anselmo Álvarez Navarrete, y el Prior, Padre Santiago Cantera. No ha habido homilía, pero en las preces se ha rogado por las almas de los que murieron en Cristo y están enterrados en este lugar, así como por España, para que mantenga las tradiciones cristianas que nos han legado tantos antepasados y tantos mártires.
Numerosos asistentes a la misa se han congregado ante la tumba del Generalísimo Franco para orar ante ella.

A la salida, un grupo de amigos y camaradas hizo algunas fotografías de recuerdo en tan señalada fecha y tan glorioso lugar.
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Una cámara de La Cuatro entrevistó a José Luis Corral preguntando por el supuesto derecho a un entierro digno de las víctimas. A lo que el Jefe Nacional del Movimiento Católico Español y de Acción Juvenil Española contestó que no hay sitio más digno que este lugar excepcional y que no hay inconveniente en que los familiares se lleven los restos de quien quieran, siempre que no profanen a los demás muertos, puesto que la mayor parte ya se han fundido en un mixtura heterogénea por el paso del tiempo y las humedades.
Respecto a desenterrar a Franco contestó que en tal caso no hace falta ser profeta para asegurar que correrá sangre nueva y fresca.
LOS HÉROES YA ESTÁN CANSADOS
De aquello no queda nada. / Ya no es suya ni la guerra / ni la paz de la Cruzada. / Unos rindieron la pluma, / otros guardaron la espada, / y el resto, desalentado / volvió en silencio la espalda.
Así se quedaron solos / todos los muertos de España. / Sin gloria, sin ideales, / sin el honor de la Patria/ porque ya no son caídos, / sólo son muertos sin alma. / La Historia la escriben otros / que no son sus camaradas. / Sus gestas ya no son gestas, /sólo son simples batallas. / La de Oviedo y la del Ebro, / la del cuartel de Simancas, / el Alto de los Leones, / la defensa del Alcázar… / son páginas fratricidas / y es preferible olvidarlas.
¡Qué lejos están los muertos / de sus viejos camaradas. /Las Centurias de Castilla, / las Brigadas de Navarra, / las columnas gallegas, la Legión y la Mehala. /Los compañeros de celda / que al despuntar la mañana / morían un poco al darles el último adiós de España. / ¡Qué solos están los muertos! / ¡qué seca su sangre amarga! /Creyeron morir por algo / y no murieron por nada.
Ya no cayeron por Dios / aunque empuñaran las armas / para sacar a la luz las catacumbas de España, / y para dar Fe de Cristo en sus calles y en sus plazas. / Ni cayeron por la Patria, aunque murieran por ella / en un campo de batalla / o en un sucio paredón / de cara a la madrugada, / porque si hubieran caído por su Dios y por España / nadie podría pactar con la frente levantada / Su voto fue limpio y claro, /está escrito con las armas, / quien lo ignore que lo lea ante Dios y ante la Patria.

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