domingo, 8 de junio de 2014

Esto que tenemos no es una Monarquía. Es una República coronada. Por José Luis Corral

Monarquía significa Gobierno de Uno. Mono es Uno en griego y Arquía es Gobierno. Hay Monarquía cuando gobierna una persona. Una sola. Un monarca es el Papa. Un monarca fue Franco, con el título de Caudillo. Monarcas fueron nuestros reyes hasta Fernando VII y también fueron Monarcas los Reyes Carlistas. Monarca era Juan Carlos en el momento de tomar el poder, jurando por Dios una Monarquía Tradicional, Católica, Social y Representativa.

Pero con su perjurio dio un golpe de Estado y dejó de tener y ejercer poderes efectivos de gobierno. Se convirtió en el títere de otros poderes y fue renunciando a su propia soberanía, así como a la de la Nación por la supeditación a poderes mundialistas.
Por eso, el dilema que se plantea ahora es entre una República coronada, como ahora, que utiliza la Corona como fantoche para sus propios fines. O una República sin coronar, sin máscaras, a las claras.
Nosotros no estamos a favor de ninguna República, ni coronada ni sin coronar, sino a favor de un Estado Nacional con un gobierno fuerte. Como primera medida, para salvar a España sería necesaria la formación de un gobierno cívico-militar patriótico que recobre la soberanía perdida, imponga el orden y la ley, corte de raíz las pretensiones separatistas, que se enfrente a la invasión migratoria e imparta justicia, promoviendo el bien común, el pleno empleo y una educación regeneradora para la formación de empresas, familias y sociedades intermedias sanas y robustas, al margen de las mafias de los partidos, sin el sobrepeso de las autonomías y con un sentido religioso, moral y honrado de la vida. Que vuelva a conducir a nuestra Patria por los caminos del Imperio.

José Luis Corral