miércoles, 2 de abril de 2014

Solemne celebración del LXXV Aniversario de la Victoria en San Jerónimo el Real

 75 años después de la Victoria nacional en la Cruzada de Liberación, han vuelto a ondear las banderas victoriosas a las puertas de San Jerónimo el Real, donde se ha celebrado el Santo Sacrificio de la Misa en acción de gracias y en sufragio por todos los caídos.
Doña Carmen Franco Polo, Duquesa de Franco, recibió el saludo de numerosos conocidos antes de la celebración.
 Y presidió desde el primer banco, acompañada de la Duquesa de Montealegre y directivos de la Fundación Nacional Francisco Franco, convocante del acto, como Jaime Alonso, Ricardo Alba y Pedro González-Bueno. La convocatoria también estaba apoyada por Fuerza Nueva, la Unión Seglar de Madrid y el Movimiento Católico Español.
 En el otro lado, José Luis Corral, Jefe Nacional del Movimiento Católico Español, con Benedicto Martín-Amores, Gonzalo Grasa, la actriz Nati Mistral y el General Blas Piñar. Entre otros, también estuvieron los Coroneles Díez y Manrique, Pituca, Bernardo Gil Mugarza, Alberto Torresano, Valle Piñar, Juan Blanco, Federico Villa, Francisco Jiménez Luis, José Luis Díez, José Fernando Silva, etc.
 Concelebraron Don Joaquín Fernández de la Prida y de Carlos, consiliario de la Unión Seglar de Madrid y el Padre Fernando, antiguo dirigente de Acción Juvenil Española. El Padre Fdez. de la Prida recordó el fin de la guerra y el calamitoso resultado que había dado la II República. El Régimen de Franco supuso la puesta en práctica de principios del humanismo cristiano, mientras que ahora nos vemos en una triste situación, donde podemos volver a repetir la frase de José Antonio Primo de Rivera: "Amamos a España porque no nos gusta". El aborto, los ataques a la familia, la apostasía de una Europa sin valores, nos deben animar a luchar por nuestros ideales, sin olvidar que sin Dios no podemos hacer nada.
 En el momento de ofrecer la Paz, los oficiantes acudieron a dársela a la Duquesa de Franco y sus acompañantes.
Tras la Consagración sonó el Himno Nacional.
Por cierto, esta vez pudieron comulgar docenas de personas de rodillas en el comulgatorio que se halla ante el Altar del Santísimo.
 Al final, las despedidas, como la de la Duquesa de Franco  la Condesa de Romanones, antiguas amigas.
 Ya en la calle, las banderas y el "Cara al sol", para solaz de los muchos asistentes, que volvieron a vivir un día glorioso, henchida de Fe y Patriotismo.
Las conversaciones se prolongaron, apurando horas de camaradería a la salida y en las cafeterías próximas.