domingo, 24 de noviembre de 2013

Marcha de la Corona a José Antonio Primo de Rivera

Pueden ampliarse las fotos pinchando sobre ellas
La tradicional marcha de la Corona de laurel para José Antonio, desde su casa natal en la calle Génova hasta su sepultura en el Valle de los Caídos, ha vuelto a celebrarse otro año más. Convocada por la Hermandad Nacional de la Vieja Guardia, organizada por La Falange y con el apoyo de "La España en marcha". Manuel Andrino pronunció un contundente discurso, defendiendo el legado y la doctrina de José Antonio, pero centrándose sobre todo en la actual situación española, criticando con dureza a todos los responsables políticos, sociales y económicos de la crisis que padecemos, a los que hay que desalojar del poder y aplicar un justo castigo. Al término de su alocución, las estrofas del "Cara al sol" se elevaron por entre los ruidos del tráfico y de la ciudad para imponer sus versos estremecidos, llenos de amor por España y por la Justicia.
El Movimiento Católico Español y Acción Juvenil Española estuvieron representados por una delegación que encabezaba su Jefe Nacional, José Luis Corral, que fue invitado a marchar en la cabecera.

Los camaradas galos de "L'Oeuvre Française", encabezados por Yvan Benedetti, junto a los italianos que encabezaba el Padre Tam, formaron marcialmente para participar en la marcha.
Banderas españolas y nacionalsindicalistas predominaban en la concentración.
También se portaron numerosas pancartas con mensajes bien significativos, como esta de las juventudes falangistas.
Como esta otra de los jóvenes de Democracia Nacional
La pancarta que encabezaba la marcha, sujetada por los líderes de "La España en Marcha", rezaba "Un pensador para un pueblo", el célebre título de un libro escrito por el gran filósofo Adolfo Muñoz Alonso. Puede verse a José Luis Corral junto a Carlos Batres, Presidente de la Hermandad de la Vieja Guardia, Carlos Rodríguez, Presidente del sindicato TNS, Manuel Andrino, el representante de DN y Eduardo Arias.

El Nudo Patriota Español también se dejó ver con su pancarta y sus vistosas banderas blancas.
Los jóvenes falangistas se mostraron especialmente animados, combativos y gritadores, para que la ciudad entera escuchase bien el mensaje, en un largo paseo por las calles Génova, Sagasta, Carranza, Alberto Aguilera y Princesa, atravesando las glorietas de Alonso Martínez, Bilbao y San Bernardo.
Los menos jóvenes no fueron menos elocuentes y corearon el nombre de José Antonio Primo de Rivera cientos de veces.
Alianza Nacional también estuvo presente con un numeroso grupo de jóvenes.
Como los también jóvenes de Democracia Nacional, DNJ.
Ya junto al Arco del Triunfo terminó la manifestación y se organizó la columna que marcharía a pie. Habló Pedro Pablo Peña recordando el significado del acto y el Padre César rezó un responso. La corona de laurel, llevada en andas por jóvenes falangistas uniformados, emprendió su marcha con vivo ritmo, entre un bosque de brazos alzados a ambos lados.
En cabeza, la bandera de España, portada por un veterano militante.
La comitiva fue andando hasta las puertas del Valle de los Caídos, relevándose los porteadores de las andas y de las banderas. No se pudo llegar a la tumba de José Antonio porque lo prohíbe una ley promulgada por los socialistas, por el mismo partido que lo asesinó con una parodia de juicio popular en Alicante. Ley de Memoria Histórica que la cobarde derechona sigue manteniendo en vigor.