sábado, 9 de noviembre de 2013

La Almudena, Reina de Madrid

 Bajo un sol espléndido, con fresco a la sombra, el pueblo de Madrid se ha echado a la calle para honrar a su Patrona la Virgen de la Almudena. La Plaza Mayor quedó abarrotada, con mucho público dentro y fuera de las vallas.

 Un sol velazqueño y el sobrio clasicismo, no exento de grandiosidad, del estilo Austria madrileño, pusieron un marco incomparable a la celebración.
 Igual que otras veces, el Altar quedó montado en el lado sur de la plaza. La alcaldesa, en su ofrenda, recordó a las víctimas del terrorismo y pidió por la unidad de España.
 El Cardenal Rouco recordó el nombramiento de la Virgen de la Almudena como Patrona de toda la Archidiócesis, en 1977, cosa que hizo Pablo VI. En las oraciones de los fieles se pidió por los afectados por la crisis económica. También mencionó la generosidad de los madrileños para ayudar a los demás a través de la Iglesia.
 La Virgen salió en procesión desde la calle Mayor hacia su trono en la Catedral de la Almudena.
 Atravesó calles cortas y estrechas, como esta de la Sal.
 E hizo la mayor parte del recorrido por la Calle Mayor, adornada con banderas de España y colgaduras en algunos balcones.
 Acompañó una banda militar de música.
 Tras la imagen, el Cardenal Rouco con sus Obispos auxiliares y sufragáneos.
 Precedían a la imagen monaguillos y estudiantes del seminario menor.
 Luego, los seminaristas de los dos seminarios mayores con los que cuenta la Diócesis, que suman 200 seminaristas. 300 si se cuentan los de Getafe, Alcalá y Castrense. Un mentís a la supuesta crisis de vocaciones.
 Sacerdotes de todas las edades, aunque predominando los jóvenes, que están renovando el clero diocesano.

En la Puerta del Sol, 5 huelguistas de hambre que piden la dimisión del Gobierno. Para mí que se van a quedar en los huesos.